La guerra contra Halloween

Admirable es ver  a líderes religiosos que promueven y buscan implementar en los niños el deseo de optar por los «Santos» antes que por costumbres paganas impropias de nuestra cultura.

En mayo del año 2016, una niña de tan solo 5 años causó furor en las redes sociales al festejar su cumpleaños vestida con los atuendos de la Madre de Dios. La fotografía de la pequeña Pietra obtuvo la reacción del orbe digital al no optar por el estilo «princesa», como acostumbran hoy las niñas de su edad, sino porque eligió a la Santísima Virgen María como tema para su cumpleaños. ¡Qué alegría saber que aún existen padres que inculcan a sus hijos el amor hacia las cosas de lo alto en pleno siglo XXI y con el modernismo a flor de piel!.

Al igual que el caso de la pequeña Pietra es posible conocer, gracias al mundo virtual, que una niña de 5 años y su entorno social no están solos en la lucha contra las culturas destructivas y las modas del momento. Al contrario, es posible evidenciar y admirar a líderes religiosos que promueven y buscan implementar en los niños el deseo de optar por los «Santos» antes que por costumbres paganas impropias de nuestra cultura y nuestros orígenes, como es el caso de Halloween.

Cuando John Senior escribe en su Libro «La Restauración de la Cultura Cristiana» que «la televisión es mala», no se refiere simplemente a los contenidos que de esta emergen, sino a los  efectos nocivos que ésta produce en la mente de aquellos que hipnotizados consumen a diario lo que reproduce la «caja boba», a esto, se suma las historias inventadas por las grandes industrias cinematográficas, de donde conocemos en nuestro ámbito lo relacionado a Halloween, haciéndonos creer con la ayuda del marketing, que al igual que los niños estadounidenses, los niños de nuestro país deben vestirse con disfraces espantosos imitando a brujas, zombies o calaveras.

La lucha contra estos nefastos males se ve contrarrestada con la valentía de los Obispos españoles que fueron contundentes al declarar la guerra a Halloween en el 2016. Distintas diócesis españolas han dirigido cartas a sus feligreses animándoles a celebrar el 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos, la fiesta de Holywins con disfraces de santos, vírgenes y religiosos, haciendo frente a la cada vez más popular fiesta de Halloween.

Los obispados de Cádiz, Cartagena, Alcalá o Ciudad Rodrigo han sido algunos de los que han tomado la iniciativa de enviar cartas a través de las parroquias, colegios o asociaciones cristianas para animar a los creyentes a celebrar la festividad de «Todos los Santos» con disfraces alusivos a la fe católica. ¡Crucial hazaña de estos Prelados!

Con Holywins, que significa «la santidad vence», se pretende evitar la celebración de Halloween, rescatando así el sentido de la fiesta católica del día de Todos los Santos.

Esta cruzada por implementar las buenas costumbres cristianas se extiende fuera del continente europeo y la vemos también en las Parroquias de la Diócesis de Ciudad del Este, como Sagrado Corazón de Jesús de Hernandarias y San Alberto, donde sus respectivos párrocos organizan cada año una gran fiesta en la Solemnidad de Todos los Santos en la que invitan a los padres de familias a vestir a sus hijos con el atuendo de su santo favorito o de aquel que más estimen por sus heroicas virtudes y valentía. Pura osadía para refutar a los modernistas que creen que lo pasado debe quedar indefectiblemente en el pasado.

De John Senior aprendemos que «El verdadero problema, común a toda la cultura moderna, es el de la ausencia de los tesoros de la piedad católica, determinantes en materia de fe. Y estos tesoros deben ser restaurados en la Iglesia y en los hogares». Y Cuántos tesoros de piedad son derrochados por quienes teniendo todo: Santa Misa, confesiones, procesiones y  ocasiones de formación, siguen aún tiesos ante tanta efusión de la Gracia Divina.

La verdadera guerra contra Halloween y cualquier fantasiosa corriente anti-cultura pagana será vencida en la medida en que no falten en nuestras familias la transmisión de la fe que hemos heredado de los apóstoles, el respeto a las tradiciones y las cosas sagradas, y la  plena cercanía a los sacramentos. De este modo, capaz encontremos en las futuras generaciones niñas como Pietra, que por el mucho amor que observó en sus padres hacia las cosas sagradas, ella también quisiera ser parte de algo tan grande y sublime.☐

Halloween significa «All hallow’s eve», palabra que proviene del inglés antiguo, y que significa «víspera de todos los santos», ya que se refiere a la noche del 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. Sin embargo, la antigua costumbre anglosajona le ha robado su estricto sentido religioso para celebrar en su lugar la noche del terror.

La celebración del Halloween se inició con los celtas, antiguos pobladores de Europa Oriental, Occidental y parte de Asia Menor.

Cuando los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa. La coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta cristiana de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que se mezclara. En vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos.

Algunos inmigrantes irlandeses introdujeron Halloween en los Estados Unidos donde llegó a ser parte del folklore popular. Desde ahí, se ha propagado por todo el mundo.

Por Raquel Almada

 

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