Las 10 promesas a los Apóstoles del Sagrado Corazón

Además de las 12 Promesas conocidas por los escritos de Santa Margarita María Alacoque, hay también 10 Promesas para aquellos que promuevan la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

Las mimas están tomadas del libro más autorizado sobre el tema, «La Devoción al Sagrado Corazón de Jesús», escrito por el Padre Juan Croiset, S.J. durante la vida de Santa Margarita María de Alacoque.

En realidad, la santa escribió al Padre Croiset para decirle que Nuestro Señor estaba complacido con el libro, el que estaba completamente de acuerdo con sus deseos, y que no sería necesario hacerle ningún cambio. Pueden estas 10 Promesas incrementar nuestro celo para difundir la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

1- «Mi Divino Maestro», escribe Santa Margarita María, «me mostró los nombres de varias personas, escritos en letras de oro en Su Sagrado Corazón, nombres que Él nunca permitirá que se borren. Estos son los nombres de los que han trabajado al máximo para hacer conocido y amado Su Sagrado Corazón».

2- «El Sagrado Corazón de Jesús tiene gran deseo de ser conocido, amado y honrado por los hombres; Él desea tan ardientemente establecer el imperio de Su amor en todos los corazones para destruir en ellos el imperio de Satán, que promete grandes recompensas a todos aquellos que devotamente se dediquen con todo su corazón a establecer el reinado de Su Sagrado Corazón, de acuerdo a las luces y gracias que Él les da».

3- Además de la amistad del Divino Corazón, los apóstoles de la devoción están seguros de la protección de la Santísima Virgen y de los santos, especialmente de Santa Margarita María. Ella escribe: «¡Oh, ¡qué felicidad para nosotros y para todos los que contribuyen a hacer conocido y glorificado el Corazón amoroso de Jesús! Pues ellos harán descender sobre sí mismos la amistad y las eternas bendiciones de este único Amor de nuestros corazones. La Santísima Virgen será su especial protectora, Ella los asistirá para alcanzar la perfección de vida».

4- Los apóstoles del Sagrado Corazón harán rápidos progresos en la virtud. El Sagrado Corazón de Jesús los santificará y glorificará.

5- Los apóstoles del Sagrado Corazón recibirán la gracia del puro amor de Dios.

6- Los apóstoles del Sagrado Corazón de Jesús harán descender especiales bendiciones sobre sus tierras natales y sobre sus familias. «¡Oh, qué felicidad para aquellos que contribuyan a hacer conocido, amado y glorificado el Sagrado Corazón de Jesús!».

7- Grandes bendiciones están reservadas para las obras de celo emprendidas por aquellos laboriosos apóstoles que propaguen la devoción al Sagrado Corazón. Ellos harán grandes conversiones. «Mi divino Salvador», escribe Santa Margarita María, «me aseguró que aquellos que trabajen por la salvación de las almas tendrán el arte de conmover los más duros corazones y alcanzarán éxitos maravillosos. Las palabras de estos apóstoles serán como espadas de dos filos, que penetrarán los corazones más endurecidos y harán surgir en ellos las fuentes más santas de penitencia, purificando y santificando a los pecadores más obstinados y haciéndolos sensibles al amor de su Divino Corazón».

8- Será dado a los apóstoles del Sagrado Corazón, comprender el valor inestimable de la Cruz, y ellos obtendrán fortaleza y consuelo en sus dificultades. «El adorable Corazón de Jesús», escribe Santa Margarita María, «quiere establecer el reinado de Su puro amor en todos los corazones. ¡Felices aquellos a quienes Él convoque para ayudarlo a establecer Su reinado! Pero Él no me dijo que sus amigos no tendrían nada que sufrir, pues Él quiere que sus mayores alegrías consistan en saborear sus amarguras».

9- Los apóstoles del Sagrado Corazón alcanzarán la gracia de la perseverancia final y de una santa muerte.

10- El Sagrado Corazón mismo será la recompensa de Sus apóstoles. «Felices aquellos a quienes el Sagrado Corazón de Jesús emplee para establecer Su reinado. Pues me parece que Él es como un rey que solo piensa en recompensar a Sus amigos mientras gana victorias y triunfos sobre Sus enemigos. Cuando este Sagrado Corazón reine victorioso en Su Trono, Jesús será, Él mismo, su recompensa eterna».

Fuente: fatima.org

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