#3: Los difusores de la verdad

Cuando comenzamos el proyecto de la Revista “FORMACIÓN CATÓLICA”, uno de los mayores retos era responder a la pregunta ¿Cómo hacemos para llegar a nuestros lectores? La distribución de la revista, teniendo en cuenta la alta calidad del producto y su bajo coste para el público, seguramente produciría pérdidas. Entonces, concluimos que el único modo de difundir esta revista sin elevar los costos de venta era a través de voluntarios, que puedan hacer un apostolado, conscientes de estar cooperando con la difusión de la cultura católica entre la gente, que es lo que nos interesa y lo que nos movió a llevar a cabo este proyecto.Pero, ¿dónde encontrar a esos voluntarios? Esa era la cuestión principal. Gracias a Dios, los teníamos entre nuestros muchos amigos; con quienes construimos esa relación de amor de amistad a lo largo de los años, y con quienes nos unía la misma voluntad de hacer que Cristo reine en nuestra sociedad.

¿Qué cosa es más necesaria hoy que levantar nuestra voz para que el mundo (El mundito alrededor nuestro, al menos…) conozca el estado de pecado en que vive y se convierta a Cristo? Por eso, hoy son más oportunas que nunca aquellas palabras de Santa Catalina de Siena: “¡Basta de silencios! ¡Gritad con cien mil lenguas! porque, por haber callado, ¡el mundo está podrido!” Y nuestros difusores y lectores están dispuestos a hacer posible este ideal de la buena prensa, con la ayuda de FORMACIÓN CATÓLICA.

¡Gratitud a nuestros generosos difusores! Gracias a ustedes, la verdad podrá llegar hasta los últimos rincones de nuestra patria.

Padre Miguel Martínez

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