Obispos del Paraguay: «No es correcto privar a los padres el derecho y la  responsabilidad de educar a sus hijos»

Obispos del Paraguay: «No es correcto privar a los padres el derecho y la  responsabilidad de educar a sus hijos»

Al concluir la 216ª Asamblea Plenaria Ordinaria de la CEP, los Obispos del Paraguay dedicaron un apartado de su acostumbrado mensaje para hablar sobre la Ideología de Género.

«La familia, la vida y la educación. La “teoría o ideología” de género, las exigencias del respeto y de la convivencia en democracia».

Las premisas y postulados de la así denominada “ideología de género” comprometen gravemente la comprensión del varón y de la mujer en su identidad y en el vínculo que se expresa en el matrimonio y en la familia: “Entre los presupuestos que debilitan y menoscaban la vida familiar encontramos la ideología de género, según la cual cada uno puede escoger su orientación sexual, sin tomar en cuenta las diferencias dadas por la naturaleza humana. Esto ha provocado modificaciones legales que hieren gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al derecho a la vida y la identidad de la familia”. (Documento de Aparecida 40)

Una auténtica valoración de la sexualidad, también de las diferencias (cf. Gen 1, 27), así como la reconciliación con la propia sexualidad, no pasa por una liberación de estereotipos ni por la negación de las diferencias. El respeto a cada persona en su proceso de maduración exige mucha comprensión, pues la identidad sexual conoce un proceso no siempre fácil.

No promovemos ninguna forma de discriminación ni pretendemos privar de derechos legítimos a nadie. Rechazamos consecuentemente todo abuso y exhortamos también a evitar toda violencia verbal, física o social frente a aquellos que no comulgan con nuestros valores y principios.

Pero volvemos a anunciar que no es correcto privar a los padres y tutores de su derecho y de su responsabilidad de educar a nuestros niños,

E imponer una concepción contraria a la verdad biológica y una explicación cultural no menos simplista, con argumentos que no dejan de ser una hipótesis o una conjetura sociológica con un fin predeterminado: “de-construir” modelos considerados jerárquicos, que serían reflejo de estereotipos, buscando así justificar sus fines y a veces su agresividad.

Las exigencias del respeto y de la convivencia democrática deben ser capaces de admitir diferencias sin desvirtuar la verdad (Jn 8, 32), sin ofensas a las convicciones legítimas de la fe cristiana y sin eufemismos que busquen simular o suplantar la institución familiar, manipular las conciencias e instalar prácticas contrarias a la defensa de la vida y de toda persona. (cf. Apostolicam Actuositatem 6, 18 noviembre 1965)

Mensaje de los Obispos del Paraguay reunidos en la 216ª Asamblea Plenaria Ordinaria Octubre 2017

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