El hombre de confianza de Dios. El esposo de María, el padre que crió y custodió a Jesús… y del que apenas conocemos una palabra. Recorre la vida de San José a la luz de la Escritura y descubre, escena por escena, la grandeza escondida del santo más silencioso y poderoso del Evangelio.
Por P. Jorge Miguel Martínez
Este curso incluye:
El hombre al que Dios le confió lo que más amaba.
San José no pronuncia ni una sola palabra en todo el Evangelio. Y, sin embargo, Dios puso en sus manos a Jesús y a María. ¿Quién fue realmente este hombre justo y silencioso? ¿Qué podemos aprender de quien fue elegido para ser el hombre de confianza de Dios?
Inspirado en el libro "José, esposo de María" de Federico Suárez, y ofrecido originalmente durante el Año de San José proclamado por el Papa Francisco, este curso recorre la vida del santo a través de las escenas del Evangelio. Porque "todo lo que en la Escritura Dios quiere para nuestra edificación" incluye también lo que aprendemos del ejemplo de José.
En 18 lecciones, el P. Jorge Miguel Martínez te lleva paso a paso por los momentos clave de su vida:
Todo explicado con cercanía y hondura espiritual, sin necesidad de conocimientos previos. Las lecciones están disponibles a tu ritmo, desde tu celular o tu computadora, donde quieras y cuando quieras.
Al terminar, vas a mirar a San José con otros ojos: no como una figura lejana del pesebre, sino como un modelo de fe, obediencia y amor para tu propia vida.
Fue formado en el Seminario Mayor San José de Ciudad del Este. Es, además, licenciado en Filosofía por la Universidad Nacional del Este. Es autor de varios libros de humanidades y espiritualidad. Ha desempeñado en su diócesis los cargos de Vicario Episcopal, Cura Párroco, Vice Rector del seminario y profesor en la Universidad Católica, en la Universidad Nacional del Este y en otras instituciones de enseñanza superior.
Este curso incluye:
El Apóstol San Pablo vivió todo su apostolado como un combate. La imagen de un Pablo, viajero incansable y saturado de actividades apostólicas no nos dice todo sobre este apóstol. Porque él era en el fondo también un contemplativo. Era un hombre de profunda oración, y éste constituía el manantial de donde extraía sus energías para la lucha cotidiana.
La promesa de la redención, entendida a la plena luz de los Evangelios, implica algo más que una mera liberación del sufrimiento. Puede que no todos experimentemos la persecución y las traiciones de los mártires, pero algunas heridas pertenecen necesariamente a la vida cristiana.