Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
Un NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio webUn NUEVO HOGAR para tu FE | Clic aquí para conocer los cambios en el sitio web
El mundo necesita de la enseñanza de Cristo
HOMILÍA
Guardar en Mis Favoritos

El mundo necesita de la enseñanza de Cristo

P. Jorge Miguel Martínez
16 de marzo de 2022
0:00 0:00

Evangelio del día

San Juan 7,40-53

7,40Algunos de la multitud que lo habían oído, opinaban: «Este es verdaderamente el Profeta».
7,41Otros decían: «Este es el Mesías». Pero otros preguntaban: «¿Acaso el Mesías vendrá de Galilea?
7,42¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David y de Belén, el pueblo de donde era David?».
7,43Y por causa de él, se produjo una división entre la gente.
7,44Algunos querían detenerlo, pero nadie puso las manos sobre él.
7,45Los guardias fueron a ver a los sumos sacerdotes y a los fariseos, y estos les preguntaron: «¿Por qué no lo trajeron?».
7,46Ellos respondieron: «Nadie habló jamás como este hombre».
7,47Los fariseos respondieron: «¿También ustedes se dejaron engañar?
7,48¿Acaso alguno de los jefes o de los fariseos ha creído en él?
7,49En cambio, esa gente que no conoce la Ley está maldita».
7,50Nicodemo, uno de ellos, que había ido antes a ver a Jesús, les dijo:
7,51«¿Acaso nuestra Ley permite juzgar a un hombre sin escucharlo antes para saber lo que hizo?».
7,52Le respondieron: «¿Tú también eres galileo? Examina las Escrituras y verás que de Galilea no surge ningún profeta».
7,53Y cada uno regresó a su casa.

Evangelio según San Juan 7, 40-53

Algunos del pueblo, oyendo estas palabras, decían: «A la verdad, Éste es el profeta». Otros decían: «Éste es el Cristo»; pero otros decían: «Por ventura ¿de Galilea ha de venir el Cristo? ¿No ha dicho la Escritura que el Cristo ha de venir del linaje de David, y de Belén, la aldea de David?» Se produjo así división en el pueblo a causa de Él.

Algunos de entre ellos querían apoderarse de Él, pero nadie puso sobre Él la mano. Volvieron, pues, los satélites (guardias) a los sumos sacerdotes y fariseos, los cuales les preguntaron: «¿Por qué no lo habéis traído?» Respondieron los satélites (guardias): «¡Nadie jamás habló como este hombre!» A lo cual los fariseos les dijeron: «¿También vosotros habéis sido embaucados? ¿Acaso hay alguien entre los jefes o entre los fariseos que haya creído en Él? Pero esa turba, ignorante de la Ley, son unos malditos».

Mas Nicodemo, el que había venido a encontrarlo anteriormente, y que era uno de ellos, les dijo: «¿Permite nuestra Ley condenar a alguien antes de haberío oído y de haber conocido sus hechos?». Le respondieron y dijeron: «¿También tú eres de Galilea? Averigua y verás que de Galilea no se levanta ningún profeta». Y se fueron cada uno a su casa.

Comentarios (0)

Inicia sesión para dejar tu comentario. Iniciar sesión

Sé el primero en comentar.

Asistente
Pregunta sobre el contenido del sitio
Pensando…