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Fiesta de la Visitación de la Virgen María
HOMILÍA Visitación de la Virgen María
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Fiesta de la Visitación de la Virgen María

P. Jorge Miguel Martínez
29 de mayo de 2022
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Evangelio del día

San Lucas 1,39-56

1,39En aquellos días, María partió y fue sin demora a un pueblo de la montaña de Judá.
1,40Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel.
1,41Apenas esta oyó el saludo de María, el niño saltó de alegría en su seno, e Isabel, llena del Espíritu Santo,
1,42exclamó: «¡Tú eres bendita entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre!
1,43¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?
1,44Apenas oí tu saludo, el niño saltó de alegría en mi seno.
1,45Feliz de ti por haber creído que se cumplirá lo que te fue anunciado de parte del Señor».
1,46María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor,
1,47y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador,
1,48porque él miró con bondad la pequeñez de su servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
1,49porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!
1,50Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.
1,51Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
1,52Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.
1,53Colmó de bienes a los hambrientosy despidió a los ricos con las manos vacías.
1,54Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
1,55como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».
1,56María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.

Evangelio según san Lucas 1, 39-56

En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea y, entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.

Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: “¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú, que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor”.

Entonces dijo María:
“Mi alma glorifica al Señor
y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador,
porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.

Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones,
porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede.
Santo es su nombre
y su misericordia llega de generación en generación
a los que lo temen.

Ha hecho sentir el poder de su brazo:
dispersó a los de corazón altanero,
destronó a los potentados
y exaltó a los humildes.
A los hambrientos los colmó de bienes

y a los ricos los despidió sin nada.

Acordándose de su misericordia,
vino en ayuda de Israel, su siervo,

como lo había prometido a nuestros padres,
a Abraham y a su descendencia,
para siempre”.

María permaneció con Isabel unos tres meses, y luego regresó a su casa.

***

Fiesta de la Visitación de la Virgen María

En el relato de la Visitación, San Lucas muestra cómo la gracia de la Encarnación, después de haber inundado a la Santísima Virgen, lleva salvación y alegría a la casa de Isabel. El Salvador de los hombres, oculto en el seno de su Madre, derrama el Espíritu Santo, manifestándose ya desde el comienzo de su venida al mundo.

«En la Visitación, la Virgen lleva a la madre del Bautista el Cristo, que derrama el Espíritu Santo. Las mismas palabras de Isabel expresan bien este papel de mediadora: “Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo saltó de gozo el niño en mi seno” (Lc 1, 44). La intervención de María produce, junto con el don del Espíritu Santo, como un preludio de Pentecostés, confirmando una cooperación que, habiendo empezado con la Encarnación, esta destinada a manifestarse en toda la obra de la salvación divina»Juan Pablo II.

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