La amarga pasión de Nuestro Señor Jesucristo
Cuando presentaron la cruz a Jesús, la abrazó y la besó tres veces, dirigiendo a su Padre acciones de la gracias por la redención del género humano. A su alrededor no había más que irrisión y crueldad; mas su boca rezaba y sus ojos perdonaban. En el camino, encuentra a su Madre dolorosa, quien sufre internamente todos sus dolores.
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