La amarga pasión de Nuestro Señor Jesucristo
Todos se sentían muy conmovidos, llenos de tristeza y de amor. En seguida descendieron despacio el santo Cuerpo, bajando escalón por escalón con las mayores precauciones. Fue un espectáculo muy tierno; tenían el mismo cuidado, las mismas precauciones como si hubiesen temido causar algún dolor a Jesús.
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