Meditaciones Cuaresmales de Santo Tomás de Aquino
Martes de la semana IV de Cuaresma
Cristo tomó la naturaleza humana para reparar la caída del hombre. Fue, por lo tanto, necesario que Cristo padeciese y ejecutase según la naturaleza humana todo aquello que puede darse como remedio contra la caída del pecado. Mas Cristo padeció por nosotros, dejando ejemplo de tribulación, de afrentas, de azotes, de cruz, para que sigamos sus pisadas.
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.