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Cualquier hombre de nuestro tiempo, dedica tiempo de su ocio, a ver una producción cinematográfica; y proliferan las películas de diferentes temáticas en nuestro entorno. Pero, ¿es una película un simple distractivo? ¿Puede una película, al modo de la literatura, pero sin los recursos de esta, cultivar el espíritu de los espectadores, mostrándoles profundas verdades que nos permitan comprender la realidad? Responderemos en este artículo.

La contemplación de la verdad en los personajes del séptimo arte.

Cualquier hombre de nuestro tiempo, dedica tiempo de su ocio, a ver una producción cinematográfica; y proliferan las películas de diferentes temáticas en nuestro entorno. Pero, ¿es una película un simple distractivo? ¿Puede una película, al modo de la literatura, pero sin los recursos de esta, cultivar el espíritu de los espectadores, mostrándoles profundas verdades que nos permitan comprender la realidad? Responderemos en este artículo.


 

Películas las hay de muchísimos tipos, de diferentes temas, basados en hechos reales y ficticios, con amplio presupuesto y producciones baratas, con efectos especiales o sin ella, con mensajes positivos y otros dañinos. Las posibilidades son innumerables y el acceso a las mismas se hace cada vez más fácil gracias a internet y las ciertas plataformas.

Seguramente, lo más beneficioso de ver una película es su función catártica; Según Aristóteles, la catarsis es «la facultad de la tragedia de descargar al espectador de sus propias bajas pasiones al verlas proyectadas en los personajes de la obra». Los antiguos creyeron siempre que la catarsis purificaba nuestras pasiones, al aflorar ante los estímulos del cine. Y esto viene de las tragedias griegas, que más que simples teatros con temas trágicos, tenía un marcado carácter cultual. Cuando vemos una película, muchas veces experimentamos dichas pasiones junto con los personajes, pero sin temor a sufrir sus verdaderos efectos. Las películas nos proporcionan una gran descarga emocional; podemos en gran medida, vivir lo que los personajes viven y tener esa experiencia, aunque sea de modo parcial, y eso debe enriquecernos.

Por supuesto que no todo es beneficio con respecto a este tema. Las películas tienen sus contras; quizás la más letal es la que se refiere a la capacidad de concentración; los trabajos cinematográficos, sobre todo los de acción y aventura tienen a que sus acciones se desarrollen de modo muy rápido, con escenas muy cortas y fugaces, por lo que le cerebro humano no necesita mucho tiempo de concentración pues se pasa de un cuadro a otro inmediatamente. Y en la misma historia del cine se nota esa disminución del tiempo de las escenas, a tal punto que a los más jóvenes, las películas más antiguas, que todavía se tomaban el tiempo para mostrarnos la profundidad de un rostro o la belleza indescriptible de un paisaje natural, le parecen muy aburridas. Es notoria la poca capacidad de concentración de los niños de nuestro tiempo; y eso se debe principalmente a lo que se proyecta en los medios de masivos de comunicación, entre ellos, el cine.

 

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Queremos a partir de esta edición, darte unas indicaciones para una correcta elección de las películas y para que esas horas dedicadas a esto sean fructíferas y no sea una pérdida de tiempo o una actividad que perturben el alma. Al respecto, puede ayudar nuestro apartado de películas recomendadas, al final de cada edición. Sin embargo aquí, más que de películas hablaremos aquí de personajes. Cómo es presentado en el film, cuales son las circunstancias en las que se encuentra, cuál es su desarrollo a lo largo de la trama, cuales son sus virtudes y sus defectos, cuáles son sus palabras más importantes.

Una mirada crítica hará que un espacio dedicado al entretenimiento, se convierta en una verdadera contemplación. Si el cine es considerado como el séptimo arte, no existe actividad más apropiada que la contemplación, para poder entenderla y a través de ella entender el mundo.

Hagamos aquí un pequeño análisis general de un género cinematográfico muy en boga en estos tiempos; las películas de superhéroes.

 

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El mundo necesita héroes

La humanidad está pasando por una paradójica situación. En sus inicios, todas las culturas, orientales u occidentales han vivido bajo la égida de seres más poderosos que ellos. Son prácticamente nulas las tribus ateas a lo largo de la historia; el hombre tiene una profunda necesidad de creer en un ser cuyo poder le supera o en seres que participan de una omnipotencia y que pueden cuidarlo y resguardarlo del mal y del peligro. Estamos hablando de los dioses, y de los héroes. Todas las culturas reverencias figuras que con dotes extraordinarios hicieron cosas extraordinarias; el hombre siempre celebró lo extraordinario. El hombre es por naturaleza un ser dado a lo sobrenatural. Con las corrientes que surgieron sobre todo después del Renacimiento; cuando el pensamiento dejó de ser teocéntico (con centro en Dios) para pasar a ser antropocéntrico (centrado en el hombre), y las posteriores ideas funestas del relativismo, del nominalismo, del cientificismo, el hombre se ha alejado de lo sobrenatural, para depositar todas su esperanza solamente en lo que puede demostrarse a través de un tubo de vacío. Entonces, la religión dejó de ser practicada por un estado de modo oficial, las iglesias empezaron a vaciarse y a no tener la influencia que tenía antes en la sociedad y cada vez menos, aparecían prácticas de religión en películas que muestran la vida diaria de una familia normal, a no ser que dicho film sea de contenido explícito religioso.

Las películas de superhéroes son un grito desaforado de la humanidad, que no puede vivir sin creer en algo sobrenatural

 

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El hombre, podemos decir, que nos quiere decir, que se basta a sí mismo, para ser feliz. Y es justamente en este tiempo, donde pululan los films de superhéroes; es decir hombres con poderes sobrenaturales. Que se esfuerzas por hacer el bien a los demás, negándose a sí mismos.

Las películas de superhéroes son un grito desaforado de la humanidad, que no puede vivir sin creer en algo sobrenatural; sin poner su confianza en alguien que lo supera completamente, es el acto de fe de una humanidad que no se basta a sí misma para creer; es la súplica del hombre que se siente desprotegido ante amenazas y que necesita poner su confianza en alguien. El hombre ha elegido de dejar de creer en Dios; y tras dar unos pasos se da cuenta que necesita de alguien en quien creer; entonces crea superhombres, a su medida, con sus mismos defectos quizás, pero con poderes extraordinarios. El ser humano se ha olvidado que Dios ya ha enviado a un superhombre, que no solo es hombre, sino que además es Dios; que nunca será derrotado, que vencerá todas las batallas, que nunca se desvirtuará, que jamás abandonará su misión y que además es Rey, y su reino no tendrá fin.

La próxima vez que mires una película de superhéroes, piensa en eso; porque Dios no aparece solo en las películas de santos y en las escenas en las que aparece una Iglesia; los actores son criaturas suyas, igual que los guionistas y los que componen la banda sonora. Cada personaje, puede ser una gran lección para nuestras vida y para la consecución de virtudes. Cuando veas una película, abre tus ojos, para contemplarla y no solo verla.

 

 

Hno. Cristian Alfonso

Religioso. Miembro Permanente de la Comunidad Misionera de Jesús. La música y la literatura mueven el mundo, para bien o para mal. Por eso procuro ahondar en estas dos artes, para mover al mundo hacia las altas alturas de la belleza.

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