Meditaciones para el mes de San José
En el último dolor y gozo contemplamos a Jesús perdido y hallado en el Templo. María y José, como buenos israelitas, iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. «Cuando Jesús cumplió los doce años subió a Jerusalén con sus padres» (Lc 2, 41-42).
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