Meditaciones para el mes de San José
San José goza de la gloria máxima, después de la Santísima Virgen, como corresponde a su santidad en la tierra, en la que gastó su vida en favor del Hijo de Dios y de su Madre Santísima. Por otra parte, «si Jesús honró en vida a José más que a todos los demás, llamándole padre, también le ensalzaría por encima de todos, después de su muerte» (Isidoro de Isolano, Suma de los dones de San José, IV, 3.).
Comentarios (0)
Sé el primero en comentar.