Meditaciones para el mes del Sagrado Corazón de Jesús
Las ingratitudes consisten en no amar a los que nos aman, vicio contrario a las inclinaciones naturales; por eso el ingrato es considerado como un monstruo en la sociedad. La ingratitud y la indiferencia de los hombres, a quienes ha amado tanto Jesús, son los verdugos de su Corazón Sagrado.
Él mismo lo ha declarado a Santa Margarita de Alacoque, diciendo que los tormentos que sufría su Corazón en esta nueva pasión son mil veces más dolorosos y crueles que los que había padecido en el calvario.
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