Meditaciones para el mes del Sagrado Corazón de Jesús
El primer acto del sacrificio es la aceptación generosa de uno mismo. Con esta generosa aceptación comenzó Jesús su carrera mortal y su oficio de Redentor.
Tal fue la entrada que hizo Jesús en el mundo: El ofrecimiento completo y absoluto de sí mismo para dar satisfacción a su Padre.
Si queremos conocer el Corazón de Jesús y conocerlo tal cual fue durante los largos años de su vida oculta, hay que contemplar su amor inmenso a la sumisión y a la obediencia.
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